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El Código de Edificación en el capítulo 4.12 (AD 630.49) bajo el título "de la protección contra incendios" especifica exigencias. Es importante aclarar que éstas son muy variadas, dependiendo del tipo, de altura y destino del edificio.
No es común que administradores y copropietarios las conozcan y, de hecho, muchas veces se delega en un sanitarista (plomero) la tarea de reparación o mantenimiento de la cañería que forma parte de la instalación contra incendios; algo que deberían controlar siempre los especialistas.
Qué y cómo verificar
El procedimiento de mantenimiento de la instalación contra incendio de un edificio consta de dos partes importantes. La primera es la verificación de lo instalado, con respecto a las normas a las que debe atenerse. La otra es el mantenimiento de la instalación propiamente dicha.
Como primera medida se debe revisar el diseño del sistema y su instalación: chequear que las partes intervinientes sean las adecuadas para el tipo de edificio. Esto se realiza mediante el estudio del código municipal y cualquier otra norma bajo la cual fue diseñado el sistema, y su posterior constatación con la realidad instalada.
De inmediato es preciso comprobar si la instalación elegida es apta para el destino del edificio. Luego, se analiza la forma en que se desarrolla la instalación. Por último se verifican los componentes de ésta; este punto es crucial porque un sistema correctamente elegido, pero mal instalado, pone en riesgo al edificio y las personas que lo habitan.
El método de verificación del sistema consiste en la puesta en marcha de las bombas, si existieran. En el caso de un mal funcionamiento, se corregirá cualquier falla técnica o mecánica. Dependiendo de la gravedad del desperfecto, se procederá al recambio de las mismas.
Luego se verificará cualquier pérdida de agua que pudiera haber en la instalación, mediante una prueba hidráulica. Si hubiera pérdida, se repararán o recambiarán las piezas defectuosas. La intervención de cañerías, accesorios, hidrantes y rociadores, como asimismo el chequeo de la presión del sistema. Al final, se verifica que los hidrantes se encuentren completos, incluyendo el gabinete, y los matafuego en correcto estado.
Puede ocurrir que la primera fase de la verificación se compruebe que el sistema instalado no responde a la normativa vigente. En ese caso, se recomienda su adecuación.
Mantenimiento mensual
El control periódico del sistema es tan importante como la verificación inicial. La rutina que se debe cumplir consta básicamente de los siguientes pasos: puesta en marcha de las bombas, verificación de la presión de agua establecida, prueba hidráulica, revisión de las válvulas tipo teatro de los hidrantes, chequeo del gabinete para hidrantes con las piezas que los componen, verificación del estado de los rociadores y revisión del nivel de polvo en los extintores manuales.
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Dependiendo
de la instalación, es aconsejable realizar una rutina de
mantenimiento mensual, ya que cualquier desperfecto en la
instalación podría ocasionar grandes pérdidas
materiales y también humanas.
No hay que olvidar que el sistema contra incendios es de
suma importancia en la seguridad del edificio. |
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Revista Gestión de Consorcio de la Asociación Inmobiliaria Edificios Renta y Horizontal (AIERH).
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