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Muchos
compradores se enamoran de una propiedad y no se
detienen a pensar en los problemas que pueden surgir de
la compra si no se toman las medidas necesarias.
Lo primero que debe hacerse es mirar las imperfecciones
de la propiedad antes de enamorarse de la misma y tomar
una determinación, ya que le puede costar más de lo
que usted piensa.
Los vendedores deben informar de los fallos de la propiedad y señalar los
defectos que pueden existir en la misma y que no son
visibles.
Esto permite tener argumentos positivos para cuando
aparezcan problemas ocultos ya que si no se declararon
de antemano, puede considerarse como una falta del
vendedor y puede exigírsele la reparación de las
incorrecciones, aún después de algún tiempo después
de comprada la propiedad y efectuado el cierre de la
venta.
Lo principal que se debe hacer es contratar los
servicios de un Inspector acreditado y que tenga su
licencia para hacer inspecciones generales.
Esto, aunque representa un gasto tal vez mayor de lo que
quisiéramos, a la larga nos dejará beneficios que
producirán el reembolso de su costo, así como los
argumentos para negociar la propiedad en su precio más
razonable
Pero hay que tener la certeza de que el Inspector que se
seleccione tenga la capacidad necesaria para la labor
que se le encomienda.
Hay fallas ocultas en las propiedades que, de no ser
descubiertas a tiempo, pueden más tarde ocasionar
gastos tremendos que no han de ser recuperados ni con el
paso del tiempo y el valor que pueda ganar la propiedad
en el transcurso de algunos años.
A veces hay problemas de fabricación que no se ven a
simple vista y solo la vista experta puede detectar los
mismos.
Una viga que no está bien colocada o que no tiene la
solidez suficiente para soportar la carga que se le
asigna, cederá con el tiempo y causará deslices cuyas
consecuencias pueden ser graves.
Instalaciones eléctricas deficientes, hechas por
personas no capacitadas, pueden ser causa de incendios
cuando pase algún tiempo, además del gasto que implica
el reinstalar el cableado para que los aparatos eléctricos
funcionen eficientemente.
Obstrucciones en las vías de desagüe pueden crear
gastos incalculables con roturas de paredes y de pisos
para encontrar los desperfectos y hacer instalaciones de
nuevas tuberías y tomas de agua apropiadas.
Estos y otros muchos problemas pueden presentarse, que
la intervención de un buen inspector pueden evitar.
Siempre consulte a un profesional; ya sea para
inspeccionar su propiedad o para garantizarse asesoría
legal en el cierre de la venta. Esto último puede
evitar futuras complicaciones que surgirían si hay
fallos de título u otros problemas de construcciones ilícitas,
etc.
La ayuda de un Corredor de Bienes Raíces, siempre es
recomendable, siempre y cuando tengamos la certeza de
que trabaja para una oficina responsable y que respalda
la conducta de los mismos.
Estos y muchos consejos más los puede obtener
contratando los servicios de las personas acreditadas,
que aunque a veces parece costar más, a la larga deja
su ventaja con creces.
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